Parte 2: Medios y Patrocinadores

Para obtener derechos de la transmisión, la cadena ABC pagó 894 millones de dólares y los derechos de emisión para Europa llegaron a 450 millones de dólares; en México Televisa y TV Azteca negociaron con sus anunciantes por separado los costos de las pautas publicitarias que tendrán vigentes en el mes olímpico. Al cierre de la edición, se seguía ajustando la tarifa definitiva, pero se decía que el minuto podría aumentar 100% respecto a lo que se paga en horario AAA.
Un análisis realizado por Nielsen Media Research revela que el costo de publicidad durante los juegos se ha incrementado significativamente en los últimos diez años, pues ha mostrado un crecimiento de 115% en las ganancias de las televisoras y reporta que hay un aumento en los precios de publicidad en cada Olimpiada, un ejemplo es que durante Atenas 2004, anunciantes pagaron 340 mil dólares por 30 segundos de comercial.
En México, las Olimpiadas son también un buen negocio para diversos giros, entre ellos las televisoras y las agencias de viajes, que se prepararon con anticipación para ofrecer paquetes turísticos rumbo a Beijing. Datos de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV), indican que alrededor de ocho mil mexicanos viajaron en agosto a presenciar la justa olímpica, esto pese a que China como destino registró un incremento natural de 30% en sus servicios, principalmente en hospedaje y avión.
Desde 1984 el compromiso y el pacto entre la organización de este evento y las grandes marcas patrocinadores dieron lugar a una estrategia en materia de marketing ideando así lo que se denomina TOP (The Olympic Partner). Empresas y marcas internacionales de gran prestigio que gozan del privilegio y el poder de utilizar los anillos olímpicos con carácter oficial entre las que se encuentran:
· Coca-Cola. La popular marca de refrescos norteamericana patrocina los Juegos desde el año 1928.
· McDonald’s. Entró a formar parte del club de marcas patrocinadoras en los Juegos olímpicos de Montreal del año 1976. Abrió el primer restaurante en China en 1990.
· Samsung. El grupo surcoreano participa en los Juegos de invierno y de verano desde las olimpiadas de Sydney 2000.
· General Electric. El gigante tecnológico tuvo unos beneficios de 5.070 millones de dólares en el segundo trimestre del año, un 6% menos.
· Lenovo. Fabricante chino de computadoras que durante el cuarto trimestre de año ha experimentado un crecimiento de sus ventas del 21%.
· Visa. Es la única tarjeta de pago aceptada en las instalaciones y recintos olímpicos y paralímpicos.
· Omega. Es el cronómetro oficial de los Juegos Olímpicos desde 1932.
· Kodak. Su apoyo al evento deportivo se remonta a los primeros Juegos Olímpicos modernos de Atenas, en 1896.
· Johnson & Johnson. La multinacional ganó 6.925 millones de dólares en el primer semestre de 2008, un 22,5% más que en 2007.
· Panasonic. Suministró los sistemas de sonido para los juegos de 1984 en Los Ángeles (California) y, en 1987, entró en el programa TOP.
· Atos Origin. La compañía de tecnologías de la información es el socio tecnológico mundial para los Juegos.

Al margen de las marcas que componen este "The Olympic Partner" también se encuentra otros patrocinadores del propio Comité Olímpico, la mayoría de ellos de origen chino pero donde también destacan otras marcas internacionalmente conocidas como son Volkswagen o Adidas.
La siguiente cita olímpica tendrá su sede en la ciudad de Londres durante el próximo año 2012 y a pesar de que para ello restan 4 largos años, las marcas y anunciantes comienzan a planificar sus estrategias de marketing para los próximos juegos olímpicos para los cuales incluso ya se han firmado varios patrocinios entre los que se encuentran compañías como BP, BT, British Airways o Lloyds TSB y a las que se sumaran muchas de las marcas patrocinadoras de los últimos juegos olímpicos.
Por otra parte, en una medida sin precedentes, la Asociación China de Publicidad prohibió los anuncios de atletas olímpicos por parte de empresas y marcas no patrocinadoras a lo que sumar la gran represión del propio Comité Olímpico Internacional con el objetivo de proteger el valor de su lucrativo negocio de patrocinios.
Debido a ello, muchas empresas han recurrido al Marketing de Guerrilla que se ha convertido en una de las estrategias empleadas de forma más frecuente durante la celebración de los juegos olímpicos por muchas de estas empresas alternativas no patrocinadoras.



